Un viaje interior

La Habana (Cuba)

Conexiones

Este viaje lo hice acompañada, por lo que la organización de él no la hice sola. Teníamos muchas ganas de hacer un viaje recorriendo toda la isla con coche y dormir en las casas de la gente local. Fué toda una experiencia compartir con la Cuba profunda. Sin hoteles y viendo realmente la realidad de las personas que viven allí.

Cuando llegamos a La Habana, en el mismo aeropuerto teníamos que recoger el coche de alquiler y de allí ya aventurarnos hacía el centro de La Habana para ir al primer hostel que nos habían recomendado. 

Cuando empezamos a adentrarnos a la capital, nos dimos cuenta que los semáforos no iban. Así que era toda una odisea, porque teniamos que tener mucho cuidado para que no se nos cruzara otro coche. Nos dijeron que eso era muy común. La Habana suele tener bastantes apagones.

Llegamos al hostel y estabamos muertos de cansancio y de calor, así que nos pusímos el ventilador a tope y a dormir. Al día siguiente la mujer del hostel nos esperaba con los brazos abiertos para recibirnos y darnos un super desayuno. Frutas exóticas como la guayaba, café cubano...Una maravilla! Y en frente las vistas...Cómo dicen La Habana está en ruinas. Y así es. En frente de la terraza donde estábamos desayunando había un hotel que se había incendiado y estaban reparándolo. Daba pena, pero a la vez tiene su encanto ver los edificios en ruinas, edificios super antiguos que no han sido rehabilitados desde hace siglos. 

Estuvimos unos dias por La Habana recorriendo sus calles, La Bodeguita del Medio con un Mojito típico, aunque os digo que no fué el mejor que probé. Y a los 2 dias seguimos la ruta con el coche hacia Trinidad. 

El tema del hospedaje es todo un tema, de una casa nos conectaban con la siguiente. Es decir, en el primer hostel de La Habana, la mujer llamó a unos amigos que conocía para ver si tenían la habitación libre. Si no, llamaba a otros contactos que ella conocía. Funciona así. No puedes quedarte en cualquier casa ya que las que pueden recibir huéspedes están registrados y tienen un control por el Gobierno de Cuba. Si eres un familiar y tu familia cubana no tienen un registro como que puede recibir huéspedes y por tanto paga una cuota al Gobierno, aunque sea de tu familia, éste tiene que irse a un hotel u otra pensión. Si no pueden tener un gran problema.

Trinidad es otro pueblecito antiguo, con un encanto en las calles. Se nota la cultura española, los adoquines, sus casas de colores, el cielo con unas nubes de tormenta...Y por su puesto sus gentes. Cuando viajo me gusta llevarme ropa viejita, que si puedo darla o dejarla durante el viaje mejor. Así que Cuba es ideal para eso, porque por suerte o por desgracia están acostumbrados a que los turístas les den ropa u otras cosas. Así que iba preparada para el "ataque", tal cual! Porque cuando salí a la calle las mujeres me miraban de arriba abajo y si me llego a dejar, casi hasta me desnudan. Querían mis pantalones vaqueros cortos (que aún los tengo después de unos 6 años), las botas que llevaba, la camiseta...Al final le dije a la chica..."Si te esperas un poco tengo algo en la casa, te daré cosas". Se puso super contenta y durante el rato que estuvimos paseando por las calles, ella sólo hacía que mirarme, sonreirme y controlarme para que no me olvidara de ella. Era muy graciosa!!

Continuamos la ruta hacía Santiago de Cuba, parando por varios pueblecitos. En la guía de viajes de Cuba, leímos que era muy común hacer auto-stop y poder recoger a gente local y así también poder interactuar con ellos. En la guía también ponía que por precaución era mejor recoger mamás que fueran con niños. 

De repente en un cruce de carreteras un chico muy alto, muy negro y muy fuerte se acercó a la ventana del coche y nos dijo..."Oye chicos, podrían llevarme al pueblecito que está aquí al lado?". Creo que nuestra cara de acojone se nos notó bastante, pero no pudimos decirle que no. Así que se subió en la parte del copiloto y yo me puse detrás. El tipo empezó a hablarnos y a contarnos que era boxeador profesional. Así que imaginaros nuestras caras...jajaja. Nos contaba que tenia una hija e iba a visitarla al pueblo donde lo íbamos a llevar. Estaba super agradecido y no paraba de hablar. En un momento dado, nos pidió si podíamos parar el coche para orinar. Y claro, mi compañero paró el coche y cuando salió me dió un boli por si se ponía fea la cosa le clavara el bolígrafo en el cuello...Hasta donde llegan los miedos...El hombre volvió a subir al coche y seguimos la ruta. Y de repente...PINCHAZO!! Una rueda del coche pinchó. El tio salió del coche como loco y empezó a decirnos..."Salgan del coche, abre el maletero". Abrimos el maletero y el tio empezó a sacar todo nuestro equipaje, cogió el gato y creo que en menos de 5 minutos cambio la rueda. IMPRESIONANTE!! En mi vida había visto a alguien cambiar una rueda tan rápido. Alucinamos los dos, y nos dimos cuenta de cuanto habíamos desconfiado. El hombre nos dijo de volver hacía atrás y nos llevó hasta un taller de un amigo suyo. 

Cuando llegamos allí, me entraron ganas de ir al baño y no había ninguno alrededor. Así que tuve que pedir a los vecinos si podía entrar en su casa para ir al baño. Cuando entré en su casa me dió la sensación de trasladarme a unos 10 años atrás. La televisión estaba encendida y el programa que estaban emitiendo era "Alf", no sé si os acordáis de esa serie, yo la veía cuando era super pequeña, y me pareció muy loco que la estuvieran viendo. La televisión era vieja, con sus antenas...Realmente es como si el tiempo en Cuba se hubiera detenido.

Llegamos a Santiago de Cuba con sus calles escarpadas, sus gentes en las terrazas. Grupos de musica en la noche que nos sorprendian en un pequeño bar con un encanto muy especial...Una noche en uno de los bares que fuimos a comer algo, un señor muy mayor estuvo conversando con nosotros (a los cubanos les encanta conversar). Le comentamos que la próxima parada era Baracoa. El hombre entró en pánico..."Van a pasar por la carretera de la muerte?", dijo. La carretera de la muerte?? Nos quedamos despavoridos. Qué le pasa a esa carretera, le preguntamos al hombre. "La carretera de "La Farola" es muy peligrosa!" nos decía. "Es muy estrecha y van por la montaña y no puede pasar más que un coche, tienen que ir con mucho cuidado, mucha gente se ha muerto allí", continuaba diciendo. Mi mente empezó a imaginar una carretera super estrecha, con un gran acantilado, con niebla, oscuro...A lo rollo película de miedo, vamos. Nada más lejos de la realidad...

Cuando llegamos a la famosa carretera de "La Farola", alucinámos. Era una carretera ancha, con dos carriles por los que pasaban dos coches perfectamente, si había acantilado pero con protección como en España. Y unas vistas espectaculares! Me di cuenta de que la gente en Cuba, no sale de sus casas. La mayoría nacen en su ciudad, crecen en su barrio y mueren también allí. Pocos se pueden permitir el lujo de visitar su propio país. Y claro quién no sale de su zona de confort, pues se queda con lo que la gente le cuenta. Quizá algún dia esa carretera fué así, pero las cosas cambiaron y el hombre ya mayor se habia quedado con la historia que la gente, hace muchos años, le habían contado.

Llegamos al Paraíso...

Baracoa nos enamoró, ya nos lo habían advertido. Y por eso habíamos planeado estar allí durante 1 semana. Nos habíamos movido ya bastante y teniamos ganas de llegar al otro lado de la isla y convivir con la gente de allí durante un tiempo más largo.

Le he llamado a este post, "Conexiones" y el motivo por el cual lo he llamado así es por alguien muy especial que conocí en Baracoa. 

Una semana da para entablar más amistad con la gente que íbamos conociendo allí. En la casa donde nos quedamos, era de un señor que estaba bastante bien de dinero, su hijo había estudiado para médico. La casa era más grande y se podían quedar más huéspedes en ella. Allí conocímos a una chica alemana, y a otro alemán (llamado Tobbias) con quien nos reímos un montón. Quién me iba a decir a mi, que después en unos años más adelante, volvería a quedar con Tobbias en Berlin. Pero es que la conexiones son así...Y si además mantienes las relaciones por la maravillosa tecnologia, pues se pueden forjar amistades muy duraderas y hermosas. Pero aunque fuí a Berlín y allí quedé con Tobbias, no es de él a quien me refería...

Baracoa tiene una Casa de la Cultura. Allí se hacen exposicones de cuadros, dan clases de baile...Y yo que soy una enamorada del arte, pues no pude evitar entrar y ver los cuadros y la chicas ensayando sus coreografias de salsa.

Allí, en la entrada, había un cartel que ponía "Taller Mirarte", talleres de arte para niños! Justo lo que yo tenía en mente hacer algún dia. Lionel (Guarapo para los amigos), es un rastafari, un ser super especial que vive la vida como un niño. Siempre alegre, feliz, contento y conectado con la vida a un nivel que a muchos nos gustaría estar. 

Pasábamos horas hablando con él de la vida, de lo que él hacía, de lo que nosotros hacíamos. Él es un artista, pinta cuadros con unos colores vivos, muy estilo cubano. Y además compartía eso con los niños. Por su puesto, conectamos mucho los dos. Un día recuerdo me dejó seguir pintando en uno de sus cuadros, qué emoción y qué responsabilidad a la vez! 

El viaje continuó de vuelta por el norte de la isla, pasando por Los Callos y llegando de nuevo a La Habana y después a Viñales. Otro de los lugares más hermosos que he visto. Tiene unas montañas que parecen los típicos montes de China. Subimos a caballo (cosa que me encanta!), pasando por charcos de barro, subiendo por las colinas, los colores y el paísaje, hacían que aquello pareciera una película. Dormimos en una cabaña, nos enseñaron cómo molian el café...

Muchas cosas me llevo de este viaje, pero lo que aún perdura es la amistad con Lionel (Guarapo), gracias a internet seguimos en contacto durante muchos años en la distancia. Pero la vida aún nos guardaba una sorpresa a los dos...

El año pasado, hablando con él me comentó que se venía a vivir a Australia, no me lo podía creer. Yo estaba preparando mi viaje para venirme a Australia!! 

Cuando yo llegué a Australia, Lionel se iba a casar en unos dias con su chica que conoció en Baracoa, ella es Colombiana y vive en Australia desde hace unos años. Me hubiera encantado ir a su boda. Pero recién había aterrizado. Todavía no nos hemos reencontrado físicamente. Pero queda poquito ya para que así sea. 

Los viajes te conectan con el presente, con la gente, con el entorno, pero si además surgen amistades tan auténticas, el viaje parece que se alargue con esa amistad durante años.

 

 

La calle de La Bodeguita del Medio

Atardeceres Habaneros

Conversando con la vecina...

Sus calles, sus gentes...

Los hombres

Esta mujer queria que le diera hasta mis bragas...Dios mio!! Al final se dejó hacer la foto

El Malecón

Los coches son bastante antiguos

Rasurando al amigo...

Sí mi general!!!

Mujer con rulos en Santiago de Cuba

Baracoa, el Yunque al fondo

La Casa de Cultura

A mi lado, Tobbias y "Guarapo"

Baracoa y su costa

Cuba da para mucho a nivel fotográfico, y como amante también de la fotografía que soy me cuesta mucho hacer una pequeña selección de ellas. Así que aquí os he dejado unas cuantas más que en otros viajes :-)