Un viaje interior

Praia Moçambique (Florianópolis-Brasil)

Movimiento

Hay momentos que siento que estoy viajando sin estar visitando un país. Y es que realmente lo estoy, todos lo estamos. El planeta Tierra se mueve unos 40.000Km cada 24 horas a una velocidad aproximada de 1670 Km por hora. Nos movemos alrededor del Sol a una velocidad de 29.8 Km/s. Formamos parte de un Sistema Solar que se mueve al rededor del centro de la galaxia a unos 217.215 Km/s. Unos 7 Km por segundo. Nada más y nada menos. Y aún así los seres humanos somos tan extrañamente raros, que aún tenemos ganas de movernos, viajar, descubrir otros países de nuestro propio planeta e incluso otros se van a explorar más allá de nuestras fronteras planetarias, buscando vida en otros planetas vecinos y más y más allá.

Viajar, significa ser nómada, estar en movimiento. Es algo natural en el ser humano. Muchos de los mayores descubrimientos de nuestros antepasados, fueron gracias a ser nómadas. Hasta que el ser humano empezó a sentir que tenía necesidad de asentarse. Y empezaron a crearse las civilizaciones, plantaciones de cereales y vegetales…

Hoy en día, el movimiento es diferente, hay un movimiento que va hacia fuera, al exterior, para descubrir y ver cómo viven en otros países. Ya no sólo desde el sofá de tu casa, que seguramente tendrá muy buena visión, porque hoy en día las televisiones tienen muy buena calidad y parece que incluso estés viajando simplemente desde el sofá. Es una gozada. Pero también te pierdes otras cosas que no puede darte el sofá y la televisión. Y es que cuando estás en otro país, puedes sentir los olores, la gente diferente que hay, entablar una conversación con un desconocido, ver lugares que para nada se asemeja la sensación que se tiene cuando viajas en persona.

Este mismo viaje exterior, te da la oportunidad de hacer otro viaje, el viaje interior hacia ti mismo. Para descubrirte y saber quién eres, como te comportas en diferentes situaciones, seguir creciendo y desarrollándote como persona.

Después de varios viajes, cada vez necesitaba más tiempo para alargar mi tiempo viajando. Trabajar en el hospital me permitía tener un mes al año de vacaciones. Pero yo sentía que necesitaba más. Alguna vez me permití cogerme algún mes de “permiso sin sueldo” para viajar o para estudiar. Es un permiso que tenía desde el hospital, lo cuál me permitía estar sin trabajar uno o dos meses pero sin cobrar.

Así que en el año 2016 decidí irme a un viaje de 2 meses y medio por Sur América.

Surfero en praia Santinho (Florianópolis-Brasil)

Decisiones

Las decisiones a veces no llegan así porque si, mirando hacía atrás me doy cuenta de que todo va teniendo una conexión que por lo que sea me lleva al paso siguiente.

En el verano del 2015, conocí a una de mis mejores amigas, Mili. Ella es Argentina (Cordobesa), es una mujer admirable. La conocí porque me enteré de que en las playas de Benicassim ofrecían clases de Yoga en una tabla de Paddle surf. Yo acababa de comprarme una tabla de éstas y practicaba yoga también, así que me pareció muy interesante hacer las dos cosas y además en el mar, donde se trabaja el equilibrio.

Mili y yo conectamos muy bien y lo que no sabíamos es que luego esa conexión nos llevaría a una larga amistad. E incluso a vivir y compartir momentos muy importantes para la vida de ella y también la mía. Un día en casa, mientras estaba mirando el Facebook, vi unas fotos de donde vivía ella en Brasil. Un lugar espectacular, lleno de arboles, playas, naturaleza pura. Le mandé un mensaje privado y ahí empezó todo.

Quería irme un largo tiempo y viajar por Brasil y quizá por otros países de alrededor.

Fueron pasando los días y me fui preparando para pedir los meses de permiso sin sueldo en el hospital. También tenía que ver cómo me organizaba para que alguien pudiera quedarse en mi piso y no tener que estar pagando el alquiler durante esos meses, pero tampoco quería dejar el piso, era demasiado jaleo para 2 o 3 meses.

Así que todo se fue dando, me proyectaba hacia lo que quería e iban saliendo las personas que podían ayudarme para hacer de nuevo otro sueño realidad. Es realmente mágico!

Esperé un tiempo para coger el vuelo, no quería gastarme mucho dinero en el vuelo. Así que investigué páginas de vuelos baratas como Skycanner y hablé con personas que tenían más experiencias en encontrar vuelos baratos. Al final volar a Sao Paulo era lo más económico y me esperé unos días hasta que sentí era el momento. Busqué el vuelo y allí estaba. Menos de 500 euros, ida y vuelta a Sao Paulo.

En septiembre del 2016 partía hacía Brasil y no volvería a casa hasta finales de noviembre. Era el mayor tiempo que iba a pasar viajando por allí. Y era por placer y por descubrir otras tierras y lugares.

Naturaleza brasileña

Sintiéndome

Este viaje me ayudó mucho a conocerme más, a tener una visión más amplia de lo que significa para mi viajar. Cómo me gusta viajar?

Descubrí que me gusta viajar despacio, con tiempo, repartiendo semillas y haciendo raíces allí donde voy pasando. Porque cuando viajo deprisa, quizá viaje para ver cosas, para ver lugares que ví en una fotografía o en la televisión y ahora quiero yo hacer esa foto. Todo está bien. Forma parte de viajar y para mi también eso es importante.

Ver las Cataratas de Iguazú, fue una experiencia que nunca olvidaré. Sentí que estaba en frente de una televisión de plasma con una panorámica de las cataratas. A los pocos segundos me di cuenta que estaba realmente allí. Delante de algo tan inmenso, creado por la propia Naturaleza. Realmente no dejan de emocionarme estos lugares. Y la experiencia de vivirlo en directo, para nada es la misma que ver esas imágenes desde el televisor.

Pero aunque esas experiencias se quedan en la rutina de mis ojos, en mi cámara de fotos, en mis recuerdos. Lo que perdura en mi aún más con el tiempo son las amistades que allí encontré y algunas con un toque mucho más profundo y especial.

El amor, la búsqueda de un compañero, no tener que viajar sola, sentirme acompañada…Todo esto lo deseo, y lo deseaba mucho en este viaje. Iba a viajar sola por un país inseguro, durante 2 meses y medio. Tenía miedo y a la vez esa sensación de confiar en que todo iría bien.

Mili me habló de una amiga suya que acoge huéspedes en su casa de Brasil, exactamente en Florianópolis, una isla pequeñita que se encuentra en el sur del país. Ella se llama Vicky y también es Argentina. Me puse en contacto con ella para reserva una habitación en su casa durante 2-3 semanas.

Otra amiga brasileña que vive en Castellón me dijo de quedarme en casa de su madre en Curitiba. Le hacía mucha ilusión que fuera allí a visitar a su familia y su ciudad. Así que claro, encantada de descubrir nuevos lugares y sentirme bien arropada al llegar a un país desconocido.

Volé hasta Sao Paulo, pasé un frío tremendo durante las primeras horas del vuelo, recuerdo... Hasta que por fin llegué a tierras brasileñas. Desde el aeropuerto de Sao Paulo, directamente cogí otro vuelo hacia Curitiba en vuelo interno. Y allí en Curitiba me esperaban con mucho cariño la familia de mi amiga. Qué linda gente de corazón!! Estuve unos 4-5 días visitando la ciudad y alrededores. Fui a comer una Feijoada, plato típico de Brasil, por entonces todavía comía algo de carne.

Al cabo de esos días tan arropada, sentía que necesitaba volar, necesitaba salir de la ciudad y adentrarme en la Naturaleza, en lo salvaje.

Parque Barigui (Curitiba)

Chiqüiro

Mata Atlántica de Paranaguá

Estación de Marumbí

Curitiba-Paranaguá, en tren por la Jungla

Florianópolis

Cogí un autobús que iba directo hacia Florianópolis. La familia de mi amiga Annelise, se despidieron de mi dándome la gracias. Y las gracias las sentía yo hacía ellos por haberme cuidado tanto.

Llegué a Florianópolis, cerca de un hotel, allí había quedado con Vicky, la dueña de la casa que vendría a recogerme para luego acompañarme hacia la casa. Cuando llegué, ella no estaba allí. Así que me esperé un rato hasta que apareció con su gran sonrisa y esa alegría que siempre transmite. Una mujer con mucha energía y con quién también compartí mucho durante esos días. Clases de arcilla y arte con su profesora…

Allá donde viajo, me suelo encontrar con cosas que me gustan y que puedo seguir disfrutando aún sin estar en Castellón, es mágico, no? Me encanta la Astrología y con ella, una gran apasionada sobre el tema, aprendí y compartí muchísimo.

Pero lo que no esperaba, era lo que me iba a encontrar en aquella casa. Douglas, era un chico que estaba viviendo con ella y que trabajaba en la casa, además de hacer algunas horas en el hotel cerca de la casa. Cuando nos vimos sentí cierta conexión entre nosotros, pero nada más.

Los días en la casa fueron pasando, hasta que Douglas y yo en una conversación decidimos irnos juntos hacia el sur de la isla. Él conocía muy bien esa isla, además de estar enamorado y agradecido de todo lo que esa isla le había aportado a su vida. Así que íbamos a compartir como amigos un viaje juntos (pues se había forjado una amistad muy bonita durante esos días en la casa).

Fuímos a visitar lugares muy bonitos, playas de arena y dunas que me hacía mucha ilusión visitar, cascadas, viaje en barco, dormir en albergues y compartir con otros viajeros como nosotros… Durante el viaje, entre Douglas y yo surgió algo más que una amistad, él se lanzó y yo en un principio no quería. Pero al final me dejé llevar y viví una historia de amor muy bonita que siempre llevaré en mi corazón y que aunque nuestra amistad sigue viva y cada uno hemos seguido nuestros caminos. Esa experiencia que vivimos los dos ya se quedará para siempre en nuestra memoria.

Douglas es un gran cocinero y nos preparaba platos sanos y riquísimos

Un pescador preparando su red

Praia de los ingleses

Cogió el pescadito...

Creando atrapasueños con Douglas

Praia Moçambique

Atardeceres de Florianópolis

Meditando entre cascadas

Praia Joaquina

Lagoinha do leste

A esta playa solo se puede acceder a pie

Búho, símbolo de la sabíduria

Volver y seguir

El volver hacia casa de Vicky significaba que iba a seguir mi viaje. Quería ir a visitar más al sur a mi amiga Mili y a su marido. Y luego mis planes eran seguir hacía Uruguay, luego Argentina para luego volver a Sao Paulo y de allí volver a casa. Así que Douglas y yo nos despedimos algo tristes, pero a la vez con la esperanza de quizá volvernos a ver en casa de Mili.

Llegué a casa de Mili y Quique (su esposo). Conocí el paraíso en que vivían. Ellos trabajaban cuidando de unas casas que tenía su jefe. Se dedicaban a gestionar el alquiler de las casas y a cambio también vivían en la casa del dueño. Éste estaba viajando y no necesitaba la casa. Me parecía fascinante poder vivir así. Quique, se levantaba por la mañana y se iba hacer surf. Mili, se quedaba conmigo, entonces ella estaba embarazada de poquitos meses de su primer hijo, así que paseábamos por la playa y compartíamos mucho.

Estando allí me hacía la pregunta de qué hacer, si seguir sola el viaje o proponerle a Douglas de venirse conmigo. No sabía qué hacer. Hasta que al final, vino a visitarme y una vez allí, se lo propuse. Me dijo que él también lo había estado pensando, así que empezamos a planear el viaje juntos hacía otro rumbo. Pues Quique nos propuso que era mejor por la estación en la que nos encontrábamos, irnos primero hacia el norte y luego para noviembre estar por Uruguay y tener mejor temperatura. Así que nos lanzamos a la aventura de irnos hacia las Cataratas de Iguazú, para luego pasar a Argentina.

Cataratas de Iguazú (Brasil)

Y la tierra se abrió

Arara

Borboleta

Caprichosa borboleta que finalmente se posó en mi mano...Momento mágico!

Movement

There are moments that I feel I am traveling without visiting a country. And I really am, we all are. The planet Earth moves about 40,000 km every 24 hours at an approximate speed of 1670 km per hour. We move around the Sun at a speed of 29.8 Km / s. We are part of a Solar System that moves around the center of the galaxy at about 217,215 km / s. About 7 km per second. Nothing more and nothing less. And yet human beings are so strangely rare, that we still want to move, travel, discover other countries on our own planet and even others will explore beyond our planetary borders, looking for life on other neighboring planets and more and beyond.

Traveling means being a nomad, being on the move. It is something natural in the human being. Many of the greatest discoveries of our ancestors, were thanks to being nomads. Until the human being began to feel that he needed to settle. And civilizations, cereal and vegetable plantations began to be created ...

Today, the movement is different, there is a movement that goes outside, to discover and see how they live in other countries. Not only from the sofa in your house, you will surely have very good vision, because nowadays the televisions have very good quality and it seems that you are even traveling simply from the sofa. It is a joy. But you also miss other things that the sofa and television cannot give you. And it is that when you are in another country, you can feel the smells, the different people who are there, start a conversation with a stranger, see places that do not resemble the feeling you have when traveling in person.

This same outer journey gives you the opportunity to make another trip, the inner journey to yourself. To discover yourself and know who you are, how you behave in different situations, keep growing and developing as a person. After several trips, I needed more and more time to extend my time traveling. Working in the hospital allowed me to have a month a year on vacation. But I felt I needed more. I once allowed myself to take a month of "unpaid leave" to travel or to study. It is a permit that I had from the hospital, which allowed me to be without working a month or two but without being paid. So in 2016 I decided to go on a 2 and a half month trip through South America.


Decisions

The decisions sometimes do not come just like that in a simple way, looking back I realize that everything is having a connection that for whatever reason takes me to the next step. In the summer of 2015, I met one of my best friends, Mili. She is Argentina (Cordobesa), she is an admirable woman. I met her because I learned that on Benicasim beaches they offered Yoga classes on a Paddle surf board. I had just bought a board of these and also practiced yoga, so I found it very interesting to do both and also at sea, where the balance is worked. Mili and I connected very well and what we didn't know is that then that connection would lead us to a long friendship. And even to live and share very important moments for her life and mine. One day at home, while I was watching Facebook, I saw some photos of where she lived in Brazil : A spectacular place, full of trees, beaches, pure nature. I sent her a private message and it all started there. I wanted to go a long time and travel through Brazil and maybe other countries around.

The days went by and I was preparing to ask for the months of leave without salary in the hospital. I also had to see how I organized so that someone could stay in my apartment and not have to be paying the rent during those months, but I also didn't want to leave the apartment, it was too much trouble for 2 or 3 months. So everything was going by, I projected to what I wanted and people who could help me make another dream comes true. It is really magical!

I waited a while to catch the flight, I didn't want to spend a lot of money on the flight. So I researched pages of cheap flights like Skycanner and talked to people who had more experience finding cheap flights. In the end, flying to Sao Paulo was the cheapest and I waited a few days until I felt it was time. I looked for the flight and there it was. Less than 500 euros, round trip to Sao Paulo. In September 2016, I was leaving for Brazil and would not return home until the end of November. It was the longest time I would spend traveling around. And it was for pleasure and for discovering other lands and places.

Feeling myself

This trip helped me a lot to know myself more, to have a broader vision of what it means for me traveling. How do I like to travel? I discovered that I like to travel slowly, with time, distributing seeds and making roots wherever I am going. Because when I travel quickly, I may travel to see things, to see places I saw in a photograph or on television and now I want to take that photo. Everything is fine. It is part of traveling and for me that is also important. Seeing Iguazu Falls was an experience I will never forget. I felt as if I was in front of a plasma television with a panoramic view of the falls. Within a few seconds I realized that I was really there. In front of something so immense, created by Nature itself. Really these places keep me on feeling emotion. And the experience of living it live is nothing at all the same as watching those images from TV. But although those experiences remain in the routine of my eyes, in my camera, in my memories. What endures in me even more over time are the friendships I found there and some with a much deeper and special touch.

Love, the search for a partner, not having to travel alone, feel accompanied ... All this I want, and I wanted very much on this trip. I was going to travel alone in an insecure country, for 2 and a half months. I was afraid and at the same time that feeling of trusting that everything would be fine.

Mili told me about a friend of her who welcomes guests in her home in Brazil, exactly in Florianopolis, a tiny island in the south of the country. She is called Vicky and she is also Argentina. I contacted her to reserve a room in her house for 2-3 weeks. Another Brazilian friend who lives in Castellón told me to stay at her mother's house in Curitiba. She was very excited to go there to visit her family and her city. So of course, I was delighted to discover new places and feel well wrapped when arriving in an unknown country.

I flew to Sao Paulo, I had a tremendous cold during the first hours of the flight, I remember ... Until I finally arrived in Brazilian lands. From Sao Paulo airport, I directly took another flight to Curitiba by internal flight. And there in Curitiba, my friend's family waited for me with love. What beautiful people at heart! I spent about 4-5 days visiting the city and surroundings. I went to eat a Feijoada, a typical dish from Brazil, by then I still ate some meat. After those days so wrapped up, I felt that I needed to fly, I needed to leave the city and go into Nature, in the wild.

I took a bus that went straight to Florianopolis. My friend Annelise's family said goodbye to me thanking me. And I felt even more grateful to them for taking care of me so much.

I arrived in Florianopolis, near a hotel, where I had agreed with Vicky, the owner of the house, who would come to pick me up and then take me to the house. When I arrived, she was not there. So I waited for a while until she appeared with her big smile and that joy she always transmits. A woman with a lot of energy and with whom I also shared a lot during those days. Clay and art classes with her teacher ... Wherever I travel, I usually find things that I like and that I can continue to enjoy even without being in Castellón, it's magical, isn't it?

I love Astrology and with her, a great passionate about the subject, I learned and shared a lot. But what I didn't expect was what I was going to find in that house.

Douglas was a boy who was living with her and who worked in the house, besides doing some hours at the hotel near the house. When we saw each other I felt a certain connection between us, but nothing more.

The days in the house were passing, until Douglas and I in a conversation decided to go together to the south of the island. He knew that island very well, in addition to being in love and grateful for everything that island had brought to his life. So we were going to share a trip together as friends (because a very nice friendship had been forged during those days at home). We went to visit beautiful places, sandy beaches and dunes that made me very excited to visit, waterfalls, boat trip, sleep in hostels and share with other travelers like us ... During the trip, between Douglas and I, something more than a friendship emerged. He made himself the first step,and I didn't want to at first. But in the end I got carried away and lived a very beautiful love story that I will always carry in my heart and that although our friendship is still alive and we have each followed our paths. That experience we both lived will remain forever in our memory.

Go back and follow Returning to Vicky's house meant that I was going to continue my journey. I wanted to visit my friend Mili and her husband further south. And then my plans were to continue to Uruguay, then Argentina and then return to Sao Paulo and from there return home. So Douglas and I said goodbye somewhat sadly, but at the same time hoping to see each other again at Mili's house.

I arrived at Mili and Quique's house (her husband). I met the paradise in which they lived. They worked taking care of some houses that their boss had. They were dedicated to the manage the rental of houses and in return they also lived in the owner's house. He was traveling and did not need the house. I found it fascinating to be able to live like this. Quique, would wake up in the morning and go surfing. Mili stayed with me, at that time she was pregnant with a few months of her first child, so we walked along the beach and shared a lot. While there I was wondering what to do, whether to continue the trip alone or propose to Douglas to come with me. I didn’t know what to do. Until in the end, he came to visit me and once there, I suggested it. He told me that he had also been thinking about it, so we started planning the trip together towards another course.

Well, Quique suggested that it was better for the station we were in, go first to the north and then for November to be in Uruguay and have a better temperature. So we embarked on the adventure of going to the Iguazu Falls, and then moving on to Argentina.