Un viaje interior

Salar Grande(Jujuy-Argentina)

Pasando fronteras

Nuestro viaje siguió, y después de ver una de las maravillas del mundo, nos disponíamos a pasar la frontera hacia Argentina.

Pasar fronteras siempre es algo que crea cierta sensación de nervios. Con nosotros se aumentaban un poco más, pues Douglas tenía su pasaporte caducado, así que no sabíamos qué pasaría al pasar la frontera.

Al pasar desde Brasil a Argentina por Foz de Iguaçu, no pasó nada. Salimos airosos del problema con el pasaporte de Douglas. Aunque más adelante, si tuvo algún problema con esto.

Cogimos un autobús (colectivo como le llaman allá), como tantos habíamos cogido ya. Habíamos hecho miles de km subidos en esos colectivos enormes, algunos de dos plantas. En Brasil y Argentina, las distancias son enormes pero la gente se suele mover mucho en colectivo, es barato y no muy incómodo. Los asientos son anchos y puedes dormir más o menos bien. Nosotros además no nos aburríamos porque durante las horas que pasábamos en ellos nos entreteníamos haciendo macramé.

Douglas es un enamorado de este arte y hoy en día sigue viviendo de esto y de muchos más proyectos muy bonitos que tiene para cambiar la conciencia de la gente. Entre otras la bioconstrucción y la permacultura. Un proyecto que tiene y lleva allí donde va, dándolo con mucho amor incondicional. Es una persona realmente admirable e imposible de no querer. Me encantaba acompañarle en sus proyectos y de alguna forma él también me estaba acompañando en los míos.

Recuerdo que en aquella época tenía en mi mente la idea de querer estudiar matrona, pero de otras formas, siempre buscando la parte “alternativa” o complementaria (me gusta más decirlo así). Y allá en Argentina conocí una de esas formas. Se llaman “parteras” y acompañan en el parto como antiguamente. Fue algo muy bonito de poder experimentar y ver como esas mujeres se forman de nuevo no solo con técnicas de enfermería, si no también entrenando de nuevo a las mamás a sentirse, a los papás a acompañar a la mujer durante este proceso, que es de toda la familia, y a las parteras a acompañar también emocionalmente desde el primer momento del embarazo. Fue un regalo ver aquello. Aunque parece ser mi camino no iba por ahí.

Antes de llegar a esta parte del viaje, Douglas y yo nos dirigimos hacia el norte de Argentina. Salta, Cafayate, Purmamarca (Jujuy).

Bandera de Argentina

Salta

Llegamos a Salta, capital de esta comarca. Una ciudad mediana, con un encanto muy bonito. Allí había quedado con una chica que había conocido en Castellón un tiempo antes. Así que fue un bonito reencuentro. Nos fuimos a comer todos juntos y después nosotros continuamos nuestro camino, esta vez alquilamos un coche y nos iríamos a recorrer toda esta zona tan bonita.

Teleférico San Bernardo (Salta)

Cafayate

Empezamos por la zona de Cafayate, al principio el paisaje era abrupto con carreteras largas y prácticamente sin coches. Comenzamos a subir por carreteras de montaña, pasando por paisajes con enormes cactus. Y en una de las paradas encontramos a un grupo de gente de la edad de mis padres (unos 60 años). De repente les oí hablar en español y no pude evitar girarme y hablar con ellos. “De donde sois?”, les pregunté. “Somos españoles, de Valencia concretamente”, me dijeron. No me lo podía creer, les expliqué de donde venía y nos echamos unas risas hablando un poquito en Valenciano. Me encantan este tipo de coincidencias!

Seguimos subiendo por la carretera y el paisaje iba cambiando, cactus enormes, montañas de colores rojizo… Hasta que empezamos a adentrarnos en un “paisaje lunar”. No pasaban coches a penas, el camino empezó a ser únicamente de tierra y hacíamos mucho polvo al pasar. De repente, entre las montañas, apareció una Luna llena preciosa, no pudimos evitar no parar el coche y hacer unas fotos a esa belleza. Parecía como si nos estuviera mirando. El viaje con Douglas se convirtió en muchos momentos así de mágicos, la convivencia con él era fácil, aunque iban saliendo nuestras cosas internas, pero nos acompañábamos muy bien. Incluso con idiomas diferentes. Él habla portugués, aunque conmigo más bien hablaba el "portuñol" como le llaman ellos. Y yo le hablaba en español y nos entendíamos muy bien. Habían muchos momentos de silencios en el coche, pero para nada incómodos.

Tengo algunas lagunas de donde dormíamos durante el viaje. Pues estuvimos en muchos lugares y muy diferentes. Buscando a veces en mitad de la noche albergues y sitios económicos donde dormir.

Seguimos por la zona de Cafayate parando en una bodega de vino, por esta zona hay una “ruta de vinos muy famosa”. Cafayate tienen una de las Reservas Naturales más bonitas que he visto. Llamada “Reserva Natural Quebrada de las Conchas” y también Patrimonio Cultural de la Comunidad Indígena. Son lugares donde se respira un contacto directo con la tierra (La Pachamama) y una sensación de nuevo de magia vivimos en este lugar.

El Anfiteatro es como una garganta dentro de las rocas de la montaña, se llama así porque el sonido que hay cuando se toca algún instrumento, tiene uno de los mejores sonidos, tal como en un anfiteatro pero este era natural y sin altavoces.

Recuerdo que me sentía muy emocionada en este lugar. Había un señor tocando la trompeta que tocaba muy bonito. Y cuando ya nos íbamos, otro chico con una flauta empezó a tocar una música que me dejó atónita. No podía moverme, esa música que yo desconocía, era de un músico brasileño que Douglas conocía muy bien. Yo la desconocía, pero me dejó sin palabras y muy emocionada. Al salir de allí algo abrumados con lo que había pasado, compramos algunos recuerdos en los mercadillos de gente local con su artesanía.

El viaje continuaba y está vez nos íbamos más hacia el norte. Muy cerquita de la frontera con Bolivia y Chile. La ciudad de Purmamarca (Jujuy).

Los paisajes adentrándonos a Cafayate

Inmensos Cactus

Ruta del vino

Quebrada de las Conchas

Anfiteatro

Purmamarca (Jujuy)

Purmamarca tiene una montaña que le llaman, “El Cerro de los siete colores” y forma parte de la cordillera de los Andes en la provincia de Jujuy. Cuando llegamos allí, yo empecé a encontrarme mal, sentía escalofríos y me sentía muy cansada. Tenía ganas de estar en una cama y dormir. Douglas encontró un lugar donde pasar la noche y allí recuerdo que pasé un día entero durmiendo y descansando.

Llevábamos muchos días de viaje, sin parar de movernos de un lugar a otro, durmiendo en diferentes hostales y creo que mi cuerpo necesitaba un gran, gran descanso.

Hay momentos en los viajes que también se echa de menos esa vida tranquila, esa vida de estar en tu propia casa y sentirte arropada en tu refugio, en tu casa. Pero cuando viajas, tu casa es todo, todo lo que tu eres, lo que llevas a cuestas, tu cuerpo es tu casa, y la “casa”, el hostal, la cama donde esa noche descansas se convierten en algo efímero, sin gran importancia. Cuando empecé a encontrarme mejor, salimos a visitar el poblado y el cerro con esos colores que van desde el color rojizo hasta un rosa pálido. Es realmente precioso el paisaje y el pueblo pone un mercadillo con las artesanías de la gente local. Siempre viendo al fondo esos bellos colores del cerro.

Al día siguiente seguimos hacia el norte subiendo hasta 4100m de altura, donde se encuentran “Las Salinas Grandes”, un poco más pequeñas que el Salar de Uyuni, pero muy bonitas también. El camino hasta llegar allí es muy serpenteante y el paisaje muy cambiante. Recuerdo dormirme durante la subida, mientras mascaba unas hojas de coca para evitar el mal de altura. Douglas se preocupaba porque pensaba que estaba desmayada al subir tan rápido y por esas curvas, a tantos metros de altura. En un momento que desperté, vi una llama en un lado de la carretera, estos animales me fascinaban, me recordaban tanto que estaba en la Cordillera de los Andes. Ver animales así que no se suelen ver a menudo, la gente con rasgos más indígenas… Me encantan esos contrastes y esas culturas tan diferentes a la mia!

Tras esa visita, yo tenía muchas ganas de pasar la frontera hacía Chile y ver el Desierto de Atacama y después el Salar de Uyuni. Pero económicamente era mucho y además nuestra energía estaba algo baja para seguir viajando más. Así cuando llegamos de nuevo a Salta, decidimos coger un colectivo para irnos hacia Córdoba. Donde nos esperaba con mucho cariño una muy buena amiga de Douglas que después también se convirtió en una muy buena amiga mía también.

Cerro de los 7 colores

Llamas en la Cordillera de los Andes

Salinas Grandes(Jujuy)

Cordoba

Llegar a Cordoba fue como volver a casa. Estuvimos durante una semana compartiendo con Carol. Habían momentos que sentía que tenía que seguir viajando, que no podía estar tanto tiempo parada en un mismo sitio. Y al mismo tiempo mi cuerpo estaba tan agotado que sentía que necesitaba dormir y estar como realmente estaba.

La mente muchas veces tiene unas ideas de lo que es viajar, y realmente quizá estemos programados a viajar deprisa cuando no tenemos tiempo y cogemos esas vacaciones durante esas semanas o mes al año. Pero en mi caso estaba viajando por 2 meses y medio. Y realmente estaba viviendo mientras viajaba. Así que al entender esto me dejé en paz y me dejé cuidar por Carol, por Douglas que siempre me cuido mucho durante todo el viaje y por esa guarida de casa Carol. Compartimos muchos e igualmente fuimos a visitar la ciudad de Córdoba, una ciudad universitaria con muchos bares y tabernas con mucho encanto.

Fuimos a visitar “El Valle de Calamuchita”, donde hay una gran colonia de alemanes y donde nos volvimos a encontrar con la naturaleza. Compartimos con la familia de Carol y como buenos Argentinos, comimos una asado. Aunque finalmente el asado se convirtió más bien en un asado brasileño, pues fue hecho por Douglas.

Carol tenía en aquel momento un local donde hacía talleres de serigrafía. Así que un día nos ofreció el regalo de hacer nuestras propias camisetas. Diseñamos nuestros dibujos y después los imprimimos en las camisetas, fue muy divertido y creativo. Recuerdo todavía qué ponía en mi camiseta…”No empujes al río; deja que sea él quien te conduzca al océano, pues él ya va de camino”. Esta frase en aquel tiempo la podía entender a nivel mental, ahora, cada vez más puedo entenderla a otros niveles. Pues cada vez más me dejo llevar por la vida (el río), viviendo más en la incertidumbre y dejándome sorprender por aquello que la vida me va ofreciendo.

Un día Carol nos dijo que quería llevarnos a un lugar hermoso a pasar unos días allá. Ese lugar se llama “Umepay”. Este lugar está ubicado en las sierras de Yacanto de Calamuchita (Cordoba). Es un centro de retiro dentro de la naturaleza. Allí se realizan diferentes tipos de talleres para el desarrollo personal. Yoga, arte, comida vegetariana…Y otra de las cosas que a Douglas también le gustaban mucho, lo habían construido con el sistema de la bioconstrucción. Así que fuimos para allá a descubrir ese lugar.

Fue muy bonito compartir con Carol y Douglas esos días por allí, conocimos a mucha gente, hicimos arte, paseos y baños por el río…También fue allí donde conocí a las parteras que antes os hablé. Y otra cosa de esas tan mágicas que me pasan me conectaban con ese lugar, pero en ese momento, yo no lo sabía…

Os acordáis de mi amiga Natalie? Mi amiga que conocí en Guatemala… Pues en uno de nuestros encuentros en España, justo a la vuelta de este viaje, le conté que habíamos estado en Umepay, ella se quedó perpleja. Y me dijo: “Dices que has estado en Umepay y que has conocido a las parteras?”. Allí en Umepay había nacido su sobrino. Su cuñada es Argentina y está casada con su hermano y curiosamente en ese lugar tuvieron a su primer hijo con la ayuda de una de las parteras que conocí. Increíble!!

Nuestros días en Cordoba se acabaron y nuestra siguiente parada era Buenos Aires, capital de Argentina.

Serigrafiando

Compartiendo con Carol y Douglas

Valle de Calamuchita

Umepay

Umepay

Buenos Aires

El único colectivo con el que pudimos viajar acostados en una cama, fue en este, el que va de camino a Buenos Aires. Los demás son semi-cama. Si os digo la verdad, fue la noche que peor dormí. Es verdad que las camas eran bastante cómodas, pero yo no pude dormir muy bien. Creo que el cansancio seguía en mi y no conseguía tener las piernas bien descansadas. Llegar a la capital significaba 2 cosas, por una parte a mi me hacia ilusión conocer la capital, gente que conozco me habló super bien de ella. Arte, exposiciones en la calle, museos, parques…Me suelo sentir bastante cómoda en una ciudad. Pero para Douglas eso era un martirio. No le gustan las grandes ciudades y estar una semana allí era como tenerlo encerrado en una cárcel. Aún así lo disfrutamos igualmente, Douglas con su generosidad y aún sintiéndose algo incomodo, me acompañó y estuvo ahí conmigo.

Pasamos algunos días de lluvia, encerrados en un apartamento de airbnb que alquilamos a un señor que tenía su taller de arte justo abajo. Era una habitación muy moderna, con baño y una terraza muy bonita. Por las mañanas siempre solíamos recibir la visita del gatito del dueño que venia a visitarnos.

Paseamos por las calles de “El Caminito” ubicado en el barrio de La Boca, con sus casas de colores, mercaditos…Fuimos a ver un espectáculo de teatro, paseábamos por lo parques y nos tomábamos nuestro mate como unos buenos Argentinos más. Fuimos a bailar tango una noche, donde disfrutamos y nos reímos mucho, y también de ver a la gente bailar tango en la sala de baile y en las calles del centro. No paramos de hacer cosas y de descansar también. Pero una semana allí estaba siendo demasiado para Douglas. Así que empezamos a prepararnos para pasar a Uruguay.

Callejeando por Buenos Aires

Caminito

Crossing borders

Our trip continued, and after seeing one of the wonders of the world, we were preparing to cross the border to Argentina. Crossing borders is always something that creates a certain feeling of nerves. With us they increased a little more, because Douglas had his passport expired, so we didn't know what would happen when he passed the border. When passing from Brazil to Argentina through Foz do Iguacu, nothing happened. We got out of trouble with Douglas's passport. Although later, we did have some problems on this matter.

We took a bus (collective as they call it there), as many of them we had already taken. We had made thousands of kilometers uploaded in these huge “collectives”, some of two floors. In Brazil and Argentina, the distances are huge but people usually move a lot in a collective, it is cheap and not very uncomfortable. The seats are wide and you can sleep more or less well. We also did not get bored because during the hours we spent in them we entertained ourselves making macramé. Douglas is in love with this art and today he continues to live on this and many more beautiful projects he has to change people's consciousness. Among others, bioconstruction and permaculture. A project that he has and takes wherever he goes, giving it with a lot of unconditional love. He is a really admirable person and impossible not to love.

I loved to accompany him in his projects and somehow he was also accompanying me in mine. I remember that at that time I had in my mind the idea of ​​wanting to study midwife, but in other ways, always looking for the "alternative" or complementary part (I prefer to say so). And there in Argentina I met one of those ways. They are called "midwives" and accompany in childbirth as before. It was a very nice thing to be able to experiment and see how these women are formed again not only with nursing techniques, but also training mothers again to feel, fathers to accompany the woman during this process, which is the whole family, and the midwives also accompany emotionally from the first moment of pregnancy. It was a gift to see that. Although it seems that my way wasn’t to go in that direction.

Before arriving at this part of the trip, Douglas and I headed north to Argentina. Salta, Cafayate, Purmamarca (Jujuy).

Salta

We arrived in Salta, capital of this region. A medium-sized city, with a very beautiful charm. There I had arranged to meet with a girl I had met in Castellón some time before. So it was a nice reunion. We all went to eat together and then we continued on our way, this time we rented a car and would go around this beautiful area.

Cafayate

We started in the Cafayate area, at first the landscape was steep with long roads and virtually no cars. We begin to climb mountain roads, passing through landscapes with huge cactus. At one of the stops we found a group of people the age of my parents (about 60 years old). Suddenly I heard them speak in Spanish and I couldn't help turning around and talking to them. “Where are you from?” I asked. “We are Spanish, from Valencia specifically,” they told me. I could not believe it, I explained where I came from and we had a laugh talking a little in Valencian. I love this kind of coincidences!

We continue up the road and the landscape was changing, huge cactus, mountains of reddish colors ... Until we began to enter a "lunar landscape." There were hardly any cars passing by, the road began to be only of dirt and we made a lot of dust when passing. Suddenly, among the mountains, a beautiful full moon appeared, we couldn't help stopping the car and taking some pictures of that beauty. It seemed as if it were looking at us. The trip with Douglas became such magical moments, living with him was easy, although our internal things were going out, but we were very well accompanied with each other. Even with different languages. He speaks Portuguese, although he rather spoke "Portuñol" as they call it. And I spoke to him in Spanish and we understood each other very well. There were many moments of silence in the car, but not at all uncomfortable. I have some gaps where we slept during the trip.

Well, we were in many places and very different. Sometimes looking for hostels and cheap places to sleep in the middle of the night. We continue through the Cafayate area stopping at a wine cellar, through this area there is a “very famous wine route”. Cafayate have one of the most beautiful Nature Reserves I've seen. Called “Quebrada de las Conchas Natural Reserve” and also Cultural Heritage of the Indigenous Community. They are places where there is a direct contact with the earth (La Pachamama) and again we klived a new sensation of magic in this place.

The Amphitheater is like a throat inside the rocks of the mountain, it is named so, because the sound is like when an instrument is played, it has one of the best sounds, such as in an amphitheater but this was natural and without speakers. I remember feeling very excited in this place. There was a man playing the trumpet that played very beautifully. And when we were leaving, another boy with a flute started playing music that left me stunned. I could not move, that music that I did not know was from a Brazilian musician that Douglas knew very well. I didn't know it, but it left me speechless and very excited. Leaving there somewhat overwhelmed with what had happened, we bought some souvenirs in the markets of local people with their crafts.

The journey continued and this time we were going further north. Very close to the border with Bolivia and Chile. The city of Purmamarca (Jujuy).

Purmamarca (Jujuy)

Purmamarca has a mountain called "The Hill of the Seven Colors" and is part of the Andes mountain range in the province of Jujuy. When we got there, I started to feel bad, I felt chills and very tired. I wanted to be in a bed and sleep. Douglas found a place to spend the night and there I remember that I spent a whole day sleeping and resting. We had been traveling for many days, while moving from one place to another, sleeping in different hostels and I think my body needed a great, great rest.

There are moments in the trips that you also miss that quiet life, that life of being in your own home and feeling wrapped in your shelter, in your house. But when you travel, your house is everything, everything you are, what you carry, your body is your house, and the “house”, the hostel, the bed where you rest that night become something ephemeral, without great importance.

When I started to feel better, we went out to visit the town and the hill with those colors that range from reddish to pale pink. The landscape is really beautiful and the town puts a flea market with the crafts of the local people. Always seeing in the background those beautiful colors of the hill. The next day we continue north up to 4100m high, where “Las Salinas Grandes” are located, a little smaller than the Salar de Uyuni, but also very beautiful. The road to get there is very winding and the landscape is very changing. I remember falling asleep during the climb, while chewing some coca leaves to avoid altitude sickness. Douglas was worried because he thought I was passed out by climbing so fast and by those curves, so many meters high. In a moment I woke up, I saw a flame (llama) on the side of the road, these animals fascinated me, they reminded me so much that I was in the Andes Mountains. Seeing animals like that which you don't often see them, people with more indigenous features ... I love those contrasts and those cultures so different from mine!

After that visit, I really wanted to cross the border to Chile and see the Atacama Desert and then the Salar de Uyuni. But economically it was a lot and also our energy was somewhat low to continue traveling more. So when we get back to Salta, we decided to take a bus to go to Córdoba, where a very good friend of Douglas was waiting for us with great affection, who later also became a very good friend of mine too.

Cordoba

Getting to Cordoba was like coming back home. We were sharing with Carol for a week. There were moments when I felt that I had to continue traveling, that I could not stand so long in one place. And at the same time my body was so exhausted that I felt I needed to sleep and be as I really was. The mind often has some ideas of what it is to travel, and we may really be scheduled to travel quickly when we don't have time and we take those vacations during those weeks or month per year. But in my case I was traveling for 2 and a half months. And I was really living while traveling. So, when I understood this, I left myself alone and let myself be taken care of by Carol, by Douglas, who always took care of me during the whole trip and by that lair of Carol.

We shared many and also went to visit the city of Cordoba, a university city with many bars and taverns with a lot of charm. We went to visit "The Valley of Calamuchita", where there is a large colony of Germans and where we met nature again. We shared with Carol's family and, as good Argentines we ate a barbecue. Although finally the roast became rather a Brazilian roast, as it was done by Douglas. Carol had a place where she used to do screen printing workshops. So one day she offered us the gift of making our own shirts. We designed our drawings and then printed them on the t-shirts, it was very fun and creative. I still remember what I put on my shirt… ”Don't push into the river; let it be it that leads you to the ocean, for it is already on its way. ” I could understand this phrase at that time at the mental level, now, more and more I can understand it at other levels. For more and more I let myself go through life (the river), living more in uncertainty and letting myself be surprised by what life is offering me. One day Carol told us that she wanted to take us to a beautiful place to spend a few days there. That place is called "Umepay." This place is located in the mountains of Yacanto de Calamuchita (Cordoba). It is a retreat center within nature. There are different types of workshops for personal development. Yoga, art, vegetarian food ... And another of the things that Douglas also liked very much, they had built it with the system of bio-construction. So we went there to discover that place. It was very nice to share with Carol and Douglas those days there, we met a lot of people, we made art, walks and baths by the river ... It was also there where I met the midwives that I talked to you before. And another thing of those so magical that happen to me connected me to that place, but at that time, I did not know it ...

Do you remember my friend Natalie? My friend I met in Guatemala ... Well, in one of our meetings in Spain, just after returning from this trip, I told her that we had been in Umepay, she was perplexed. And she said: "You say you have been to Umepay and have met the midwives?" There in Umepay his nephew was born. Her sister-in-law is Argentina and is married to her brother and curiously there they had their first child with the help of one of the midwives I met. Incredible!! Our days in Cordoba were over and our next stop was Buenos Aires, capital of Argentina.

Buenos Aires

The only collective with which we could travel lying in a bed, was in this one, the one that is on its way to Buenos Aires. The others are semi-bed. If I tell you the truth, it was the worst night that I slept. It's true that the beds were quite comfortable, but I couldn't sleep very well. I think the fatigue was still in me and I couldn't get my legs well rested. Arriving in the capital meant 2 things, on the one hand I was excited to know the capital, people I know spoke to me very well about it. Art, street exhibitions, museums, parks ...

I usually feel quite comfortable in a city. But for Douglas that was a martyrdom. He doesn't like big cities and being there for a week was like having him locked up in a jail. Still we enjoyed it equally, Douglas with his generosity and still feeling somewhat uncomfortable, he accompanied me and was there with me. We spent some rainy days, locked in an airbnb apartment that we rented to a man who had his art workshop right below. It was a very modern room, with a bathroom and a very nice terrace. In the mornings we always used to receive the visit of the owner’s kitten that came to visit us.

We walked through the streets of "El Caminito" located in the neighborhood of La Boca, with its colorful houses, markets ... We went to see a theater show, we walked through the parks and we drank our mate as some good Argentines. We went to dance tango one night, where we enjoyed and laughed a lot, and also to see people dance tango in the ballroom and in the streets of downtown. We didn't stop doing things and resting too. But a week there was being too much for Douglas. So we started preparing to move to Uruguay.

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